Encontró una botella en la playa con un mensaje del año 1886: “Era una preciosa botella antigua. La tomé pensando que sería un bonito adorno para mi biblioteca”


Lo que parecía apenas un trozo más de basura arrastrado por la marea terminó siendo el mensaje más antiguo jamás encontrado dentro de una botella. Una familia australiana se llevó el objeto a casa como adorno y, semanas después, descubrió que tenía entre manos una pieza de valor histórico.
La familia Illman conducía hacia una playa al norte de la isla de Wedge, en Australia Occidental, el 21 de enero, cuando el coche quedó atascado en la arena. Tonya Illman y una amiga decidieron entonces salir a caminar por la zona. Según el marido de Tonya, en declaraciones a la BBC, “Tonya vio mucha basura en la playa y decidió ayudar a limpiar el lugar”.
Fue así como se topó con una botella de ginebra de forma rectangular, semienterrada en la arena. “Era una preciosa botella antigua. La tomé pensando que sería un bonito adorno para mi biblioteca”, declaró Tonya Illman, citada en el comunicado del Western Australia Museum (WAM).
Solo después, ya en casa, la novia del hijo de la pareja notó que había algo dentro de la botella, algo que ella supuso que era “un cigarrillo enrollado”. En realidad, se trataba de un papel enrollado con un mensaje escrito, que había permanecido intacto dentro del vidrio durante casi 132 años.
A partir de ahí, comenzó un trabajo de investigación que llevaría semanas. Ross Anderson, curador asistente de arqueología marítima en el WA Museum, confirmó que el hallazgo era auténtico después de consultar a colegas de Alemania y Países Bajos.
“Increíblemente, una búsqueda en archivos de Alemania encontró el Diario Meteorológico original del barco Paula, y había una anotación del 12 de junio de 1886 hecha por el capitán, registrando que había arrojado una botella al mar. La fecha y las coordenadas coinciden exactamente con las del mensaje de la botella”, dijo Anderson. La caligrafía del diario y la del mensaje de la botella también coincidían entre sí, añadió el investigador.
La botella había sido lanzada al océano Índico por el barco alemán Paula, como parte de un experimento científico del Observatorio Naval Alemán, creado para estudiar las corrientes marítimas y ayudar a trazar rutas más seguras en los mares y océanos. Miles de botellas fueron arrojadas al mar durante los 69 años que duró el experimento alemán, pero hasta hoy solo se habían recuperado 662 mensajes —sin las botellas—.
El hallazgo batió el récord Guinness al mensaje más antiguo encontrado en una botella, que hasta entonces era de 108 años entre el envío y el hallazgo. Los investigadores creen que la botella llegó a la costa australiana unos 12 meses después de ser arrojada al mar, recorriendo más de 900 kilómetros antes de quedar enterrada bajo una capa de arena, donde permaneció durante más de un siglo.
La Agencia Federal Marítima e Hidrográfica de Alemania autenticó el hallazgo, y la botella pasó a exhibirse en el Museo Marítimo de Fremantle, en Australia.
Fuente: www.clarin.com



